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jueves, febrero 26, 2009

REFLEXIONANDO SOBRE... KATE WINSLET


Kate Winslet en "The Reader" por la que fue premiada con el Oscar a la Mejor Actriz del 2008
(Cortesia de The Weinstein Company)


Kate Winslet es quizás la más atípica actriz de Hollywood. Desde Sense and Sensibility (1995), junto a Emma Thompson y bajo la dirección de Ang Lee, fue evidente que no sólo había nacido una estrella, sino una gran actriz.

Que luego le ofrecieran el papel protagónico en Titanic (1997), la película que todavía corona la lista de las más taquilleras en la historia del séptimo arte, solamente ayudó a cimentarla en el cerrado club de las divas que puede darse el lujo de seleccionar cualquier papel que le guste. El hecho de que después se casara con Sam Mendes, uno de los directores más populares del cine tras American Beauty (1999), le aseguró que los mejores papeles pasarían casi siempre por sus manos.

Es cierto que no todo lo que ha hecho ha sido oro taquillero, pero ella es un talento dotado --y dorado-- con una ejemplar capacidad de inyectarle algo más que naturalidad a un personaje. Cuando se sumerge en un papel como el de Little Children (2006) no lo hace de la misma forma en que lo haría una actriz entrenada en un method acting. Su estilo se basa en el instinto y está en su paraíso creativo cuando el papel requiere de mucha emoción, porque ésa es su fuente inagotable.

En el 2008 Winslet actuó en dos películas que pueden considerarse entre las más importantes del año: Revolutionary Road, junto a Leonardo DiCaprio --su coestrella en Titanic-- y The Reader. Para esta segunda cinta interpreta uno de los personajes más enigmáticos de su carrera, una "mujer de misterio", a la que ella equilibra al borde del melodrama sin dejar que se hunda como un barco de lujo en el Atlántico.

Winslet ya había demostrado poseer un control enorme sobre sus interpretaciones, incluso cuando trabaja en producciones completamente inadecuadas para ella, como Eternal Sunshine of the Spotless Mind (2004), por la que extrañamente fue nominada a un Oscar a la Mejor Actriz, en cambio que fue pasada por alto por la superior The Life of David Gale (2003).

Lo que Winslet reafirma constantemente es que ama su profesión profundamente. Hija prodigio de una familia de actores británicos --nació en Reading, Inglaterra, el 5 de octubre de 1975-- jamás nos pasa por la mente que de-seara ser actriz para simplemente ser una mujer rica y famosa. Lo ha logrado, es cierto, pero sólo como fruto lógico de su dedicación absoluta a perfeccionar su vocación con cada filme.

Verla en la pantalla es siempre un placer, porque aunque es una de las actrices más activas de la industria, sabemos que su meta es trabajar con el mejor material posible. No es el tipo de superstar que se siente obligada a hacer una película "comercial" para mantenerse vigente con un amplio público, y después participar de algo menos comercial pero más "artístico" para satisfacer su propio deseo.


Leonardo DiCaprio y Kate Winslet en "Revolutionary Road"
(Cortesia de Paramount Vantage)


Winslet no imita, interpreta cada papel a su manera, sin pretensiones, captando la esencia emocional --el alma-- de cada personaje sin que los espectadores nos demos cuenta de su técnica. Por eso, no es extraño comparar sus actuaciones con piezas musicales.

Antes de que América Ferrera popularizara que las verdaderas mujeres tienen curvas, ya Kate Winslet había dejado en claro que no caería en el molde de Twiggy o en el de cualquiera otra colega del pasado o del presente. Por eso es que no es una actriz perseguida por los paparazzi, como ocurre con, por ejemplo, Angelina Jolie. Su carácter y allure son muy diferentes y la popularidad que atrae llega por la calidad de su trabajo. Punto. Revolutionary Road y The Reader son perfectos ejemplos de esta consumada cualidad.

HABLANDO CON... STEVEN SODERBERGH

Steven Soderbergh en el set de "Bubble" (2005)
(Cortesia de Magnolia Pictures)

Desde Sex, Lies and Videotape (1989), el filme de modesto presupuesto que colocó a Steven Soderbergh entre los pesos pesados de Hollywood al ganar sorprendentemente la Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes, la película suya que más se puede disfrutar es Erin Brockovich (2000), con Julia Roberts en el papel titular y por el que ella se llevó el Premio de la Academia a la Mejor Actriz.

"Pude haber seguido filmando esa película por el resto de mi vida", confiesa Soderbergh, sobre su experiencia ideal realizando a Erin Brockovich, una historia basada en hechos reales en la que una madre soltera desmantela un trágico caso legal.

El 2000 fue un año clave para Soderbergh, que lo cimentó entre los titanes de la industria no sólo con el triunfo de Erin Brockovich, sino por el poderoso drama sobre el narcotráfico, Traffic, con Michael Douglas y Benicio Del Toro. Soderbergh fue nominado al Oscar al Mejor Director por ambas cintas, que también recibieron candidaturas a la Mejor Película. Aunque Gladiator ganó en esa categoría, Soderbergh derrotó a sus colegas Ridley Scott, de la epopeya ambientada en la Roma Imperial; Ang Lee, por Crouching Tiger, Hidden Dragon, y Stephen Daldry, por Billy Elliot.

Soderbergh es el único director con tal récord en la historia de Hollywood. El único otro director nominado dos veces en el mismo año fue Michael Curtiz, en 1938, por Angels With Dirty Faces y Four Daughters, pero no resultó ganador, ya que fue el año de You Can't Take it With You, de Frank Capra.

En entrevista con El Nuevo Herald durante su visita a Miami en diciembre pasado, Soderbergh señaló que Erin Brockovich, con Roberts, y Che, con Del Toro, tienen en común que sus actores protagonistas fueron perfectos para sus respectivos papeles en el momento en que se rodaron esas producciones.

"Cuando se presenta esa situación", aseveró, "tienes que ponerle atención".

El precedente que estableció en Traffic --por la que Del Toro obtuvo el Oscar al Mejor Actor de Reparto-- y ahora con Che no tiene que ver con la política o las controversias, sino con un detalle linguístico que en el pasado se pasaba por alto: filmar una película con personajes latinos hablando en su propio idioma. En Traffic, el diálogo del puertorriqueño Del Toro fue en español, al igual que en Che, en el que el guión --para los dos capítulos-- es prácticamente 99 por ciento en español, con la única excepción de los personajes de nacionalidades no hispanas.

"No pude imaginarlo [al argentino Ernesto Guevara] hablando en ese español acentuado que hemos visto en tantas películas, sobre todo tomando en cuenta su actitud 'antiimperialista' ", apunta Soderbergh. "Hacerlo hablar en el idioma de los 'imperialistas' me pareció verdaderamente estúpido. Además, estoy cansado de cineastas que entran en otra cultura para hacer una película basada en esa cultura, y no respetan el idioma de esa cultural", enfatiza. "Existe algo emocional con respecto al idioma que uno habla".

Soderbergh apunta que cuando estaban preparando la filmación de Traffic, algunos financistas le comentaron que quizás debía rodar las escenas en español también en inglés, pero él rechazó la sugerencia.

"Les expliqué que el hecho de que existía un problema con el [tema del] idioma es precisamente el punto [clave] de la película", afirma.

Nacido en Atlanta, Georgia, el 14 de enero de 1963, menciona que, en su niñez, su padre, un profesor universitario que amaba el cine, lo llevaba a ver películas que no eran exclusivamente para niños.

"Eran filmes sobre el mundo de los adultos que tuvieron un efecto religioso para mí", afirma.

Prueba de ello es que su trayectoria de cineasta incluye cintas totalmente adultas que han ganado fortunas en la taquilla, como la serie que comenzó con Ocean's Eleven (2001), hasta producciones más experimentales que no triunfaron en las entradas, como The Good German (2006), con los estelares George Clooney y Cate Blanchett.

Entre otras cintas de su filmografía están Out of Sight (1998), con Jennifer López, y una de la que él está particularmente orgulloso pero que quizás pocos han visto, Bubble, que estrenó en el 2005.

NOTAS SOBRE EL CINE: RICHARD JENKINS, PARIS HILTON Y ANDY GARCIA

SOBRE RICHARD JENKINS

Richard Jenkins nació en Illinois en 1947; tiene más de 80 producciones para la televisión y el cine en su larga trayectoria, y --con excepción quizás de los fanáticos de la serie Six Feet Under-- se ha mantenido oculto. Este año salió de su "camuflaje" gracias a una sorprendente nominación al Oscar como mejor actor por el filme independiente The Visitor (2008), en la que personifica a un profesor viudo que trata de impedir que un joven árabe sea deportado. Lo que los une inicialmente es el tambor --el maestro se convierte en estudiante del instrumento y en defensor de los inmigrantes que vienen a este país buscando el sueño americano que él había logrado y pasado por alto. La cinta es una maravilla, y Jenkins, como sus contrincantes --Brad Pitt (The Curious Case of Benjamin Button), Frank Langella (Frost/Nixon), Sean Penn (Milk) y Mickey Rourke (The Wrestler)-- logra la más contenida y perfecta actuación de su carrera, en una contienda en la que cualquiera se podría llevar el magno galardón. (Sean Penn fuel el ganador el pasado domingo 22 de febrero en el Teatro Kodak de Hollywood.)

PARIS HILTON

Desde Moulin Rouge! (2001) y Chicago (2002), los musicales gozan de una suerte de renacimiento en la pantalla grande con resultados mixtos. Calidad artística aparte, algunos han sido enormes éxitos multimillonarios como Enchanted (2007). Otros como Repo! The Genetic Opera (2008) han desaparecido en absoluto silencio. En esta última, Paris Hilton --que no identificamos como una intérprete de óperas-- nos sorprende porque no solamente canta, sino se transforma en una "chica macabra" de una rock opera. Esta es su primera obra maestra, que aborda los trasplantes de órganos y lo que les puede ocurrir a los que no pagan por ellos.

Hilton interpreta a la hija de un empresario corrupto (Paul Sorvino) que controla dicha sangrienta industria. La cinta es mejor de lo que pudiéramos imaginar y Hilton --cuya carrera actoral no ha tenido mucho impacto-- trasciende el estereotipo de niña rica con pretty face en esta oscura y ultraviolenta producción que acaba de llegar a disco digital y en alta definición para los que se la perdieron durante su lamentable distribución "limitada". Es grostesca pero genial. ¤

LA VERSATILIDAD DE ANDY GARCIA

Es casi imposible desligar a Andy García de películas como The Godfa- ther, Part III (1990) --por la que se convirtió en el primer cubano en recibir una nominación al Oscar en una categoría actoral-- y otros de sus clásicos como Black Rain (1989), Dead Again (1991), Desperate Measures (1998), entre numerosos dramas contundentes que lo establecieron como uno de los actores magistrales de su generación. Sin pasar por alto la tragicómica serie de Ocean's Eleven, ni olvidarnos de Beverly Hills Chihuahua a la que prestó su voz a un perro. Ahora lo vemos en la comedia The Pink Panther 2 (2009), que figura entre las Top 5 en Estados Unidos y Canadá. El superastro cubanoamericano, que cumplirá 53 años en abril, sigue reafirmando con estas comedias --aunque participará en más dramas-- que no permite que lo encasillen o limiten en sus selecciones artísticas. Esto es parte de su grandeza y legado. ¤

1080p: EN ALTA DEFINICION - RECOMENDACIONES

La mayoría de los mejores discos de alta definición --con la máxima resolución de 1080 disponible en el mercado hasta la fecha-- disponen de más espacio para contenido suplementario. Incluyen diversos extras que pueden ser presentados en definición estándar (la de los DVD regulares) y/o en high definition. Otros elementos atractivos, dependiendo del distribuidor, podrían ser los digital copies (aunque no todos los títulos en BD los ofrecen), el programa interactivo conocido como BD Live, entre muchísimos otros ingredientes. La contraportada de cada disco debe tener una lista de los elementos especiales que, obviamente, varían en interés. No obstante, recalcamos que lo de mayor importancia sigue siendo la calidad audiovisual de la película, documental o serie televisiva. Es decir, la nitidez de las imágenes y la claridad del sonido. La siguiente selección es recomendable tanto por sus superiores aspectos tecnológicos como por sus respectivos extras.

Entre sus nuevas ofertas --y también más satisfactorias-- los estudios 20th Century Fox incluyen la tragicomedia Sideways (2004), con Paul Giamatti, Virginia Madsen y Thomas Haden Church: un romance seductor sobre el amor, el vino y las relaciones entre personas en busca de comprensión; Little Miss Sunshine (2006) es una comedia que robó millones de corazones con su historia sobre la unión de una familia disfuncional durante un viaje a una competencia de belleza y talento infantil; The Secret Life of Bees (2008), con las emotivas actuaciones de Queen Latifah, Dakota Fanning y Jennifer Hudson, trasciende la etiqueta de "chick flick" --cinta con un elenco mayormente femenino-- con su muy emotiva dramatización de las relaciones entre mujeres de diferentes edades y culturas en una jornada sobre crecimiento emocional y espiritual en circunstancias dolorosas.

Una de las nuevas bellezas en Blu-ray es el Directors Cut de Amadeus (1984), de Milos Forman, con escenas que no se presentaron en el cine, en esta tragicomedia de época sobre una presunta "pelea de rivales musicales" --Salieri (F. Murray Abraham) versus Mozart (Tom Hulce)-- en una esplendida producción que ganó varios Oscar, incluido Mejor Película, y que jamás ha lucido mejor visualmente que en esta lujosa edición especial de los estudios Warner Bros. Un seguro candidato para figurar en la lista de lo mejor en BD del 2009.

De los estudios Walt Disney ha llegado el blockbuster taquillero High School Musical 3, dirigida por Kenny Ortega, en una Deluxe Extended Edition, que para los fanáticos de este fenómeno cultural estadounidense es sensacional. Este es el tipo de musical realizado muy específicamente para un público juvenil, sobre las vicisitudes de la adolescencia en una divertida fusión de canciones y bailes que en alta definición lucen y suenan fabulosos, gracias a las cualidades inherentes al formato de 1080 que le da una luminosidad espectacular a casi todo en Blu-ray.

Otros títulos recomendables: el a ratos hilarante y muy bien realizado dibujo animado sobre animales aventureros, Madagascar: Escape 2 Africa (2008), de DreamWorks; la refrescante y divertida comedia juvenil Napoleon Dynamite (2004), de la Fox; el muy entretenido cuento del clásico jorobado Igor (2008), otro dibujo animado con las voces de John Cusack y Jay Leno, y la deliciosa versión original de The Pink Panther (1963), de Blake Edwards, con Peter Sellers, David Niven y Claudia Cardinale, que sigue siendo la más elegante y sofisticada de la serie, ambos distribuidos por Metro-Goldwyn-Mayer con una calidad de primera. ¤